martes, 8 de diciembre de 2009

Prisa por llegar



Ojo, ojo. El rato que me paso tosiendo después de cada cigarro está creando espectativas de nueva temporada entre la audiencia, y yo sólo puedo pensar en Jennifer Charles, en no dejar ni las cáscaras.

Escribo vestido de pollo y con ganas de más. La navidad la imagino pornografía, radiocasette al hombro, reclutas del burning man, devil´s haircut, bien de amigas de lo ajeno y mucho comic cabrón. Ese es mi deseo para el año que acaba; eso y no liarme la manta del pordiosero a la cabeza.

Y no hacer un regalo a nadie. Este año no. Ni que me lo hagan, esto es entre la vida y yo; nada de corteinglés, fnac ni todoacienes.

Lo jodido va a ser pasar frio cuando llegue a casa, pero como no soy ni el último ni el primero, no me preocupa demasiado. Prefiero pensar en camada de cachorros y botellas grial.

Aparte de eso, una lista de tareas que se caga la perra para hacer un 2010 burocrático en las formas y pitufante en las envidias, un recopilatorio que ya querrían escuchar en el norte y un buen menú para agasajar a la mamma, que ya mira para dentro por rutina.

Los demás podéis violar un muñeco de nieve o meteros el último pedo tecnológico en el culo ayudados con un destornillador que yo este año voy a repartir suerte a todas las que lleven algo rojo en el corazón.

Uzi Trigger

Estamos acorralados por el mar y a mí siempre me han dado vértigo las olas incansables. Y cuando el mar está en calma me parece el peor engaño, el de siempre. La sensación de ser ratas que abandonaron el barco y llegaron a la costa.
La música que hicimos luego constata la presunción del superviviente.

Y el cantante de Noir Desir por violento, por maltratador, por asesino; arde en el incendio provocado por sus suegros. Y Marvin Gaye todavía sangra mirando acojonado a su padre. Y PuertoHurraco es alta política, desde luego. Cacería cinegética estalinista.

La familia es el legado, la herencia por la que los hermanos discuten, el descubrir la versión idéntica a nosotros que es el padre. El peso de la madre en cada movimiento de niño acabado que nos sale. Los hermanos son humo, recuerdo, tiempo de orfebre y de filigrana que nos es concedido... o imaginado.

Y volver a casa es lo que hacemos todos, sin sentirnos ingratos a tiempo completo; como quien viaja a París y siente que ya había estado allí.
Pero casarse es darle la espalda a lo enseñado, al contrario que amar que sólo es un juego ensordecedor que rebaja la agonía constante, el enroque entre mortales para asomarse a los riscos e inevitablemente tener una baja en el uno contra otro.

Luego está todo lo demás, salpicado de una manera u otra por el intento.
Pero seguimos empeñados en demostrar que estamos en el buen camino, en el de los inocentes; como si tal cosa fuese posible. Vislumbramos el alto de la cuna e imaginamos que al otro lado debe estar Dibullywood.
Desde el primer pisotón al suelo que se da de niño ya estamos en campo minado, y de los que yacen a los lados, la mitad son farsantes que se hacen los muertos...como si, cuando todo pase, seguir vivo mereciese la pena más que haber luchado contra las bestias.

Sin canciones, ni bragas en vena, ni orejas salidas de la piscina, mi cara se pone imbécil. Sin manos de tia rascando mi carne en busca de las tres cerezas del premio. Sin bastiones femeninos retándome a entrar con sus cuchicheos, mi mirada se vuelve santa. Se vuelve vieja y se va a la mierda. Se me encharcan los pulmones cada segundo que recuerdo que pude haber sido mucho más feliz, si no fuese porque fue tremendamente real. Tremendamente mío.



lunes, 7 de diciembre de 2009

Cerré los ojos pero me tuve que despertar en navidad




Porque una niña tiraba de mi pantalón y, mirándome a gritos, supuse que algunas cosas no habían sido culpa mía.
Quise morirte de esta guisa, a favor del pelo.
Pero luego conocí a Joan Cabellera, y él ha sido quien me ha ayudado, hoy día.
Hemos hecho pesca de altura: peces feos, de los que no se venden en las librerías; los que merece la pena pescar, cojones.

El cabronazo se ha puesto tu maquillaje, tus pelucas, hasta tus bragas para ocasiones especiales...no me preguntes como lo ha conseguido, el caso es que nos hemos descojonado vivos, ni de ti ni de lo que te rodea-para qué-...sólo de nuestros fetiches, de los de todos.

Y me ha convencido de que es bueno decir las cosas, y mentir sobre ellas más.
Nos hemos puesto serios hablando de la libertad y de la pena. De lo biodegradable del sentimiento, de gracias a dios y demás monsergas que acuchillan a la semana en los ojos.
Cuando dos parados se juntan la vida vuelve a ser bar.

Con su historia personal no hemos trabajado, eso es difícil que retoñe. Pero él sabe bien que lo mío va primero; cosas del axioma. Ya le regalaré algo por estas fechas, posiblemente un encontronazo con la vida de canto, y luego una vuelta a casa cogido del hombro, para que matice lo aprendido entre vaharadas de tiempo y brisa.

Respecto a la honestidad de las últimas cosas dichas aquí, ya lo sabéis todo; sería peor acabar siendo un gilipollas orgulloso. Prefiero engañar, mentir, hacer daño y pedir perdón; besar, imaginar otras caras, otros nombres, y luego poneros bocabajo, imaginando oscuros descubrimientos; y haberme largado a por Pepe Sales, a escupirnos hasta largas horas de la tarde.

Ando un poco con muletas, por aquello del miedo a perder el equilibrio. Con droga escondida dentro, en el tubo; y con un pincho que sale disparado de la punta porque aún tengo miedo a las caricias. Porque la piel no tiene ni puta idea, de tonta que es, no me hace ningún bien.

Y la serotonina sólo la quiero en vaso de tubo.







miércoles, 2 de diciembre de 2009

Como es mejor el verso aquel que no podemos recordar




Esto va a ser otra despedida -¿para quién es la primera vez?- me largo de aquí.

Como dice Miranda July, "...escribía para fingir, para fingir que fingía, o para hacerme adulta" y creo que ya está todo entregado al bajo vientre...las cosas decentes que se pueden decir no cambiarán lo esencial, lo cárnico y lo único que quiero cambiar; y lo vomitado con tempo ya no hace daño a nadie, ni lo hará.

Por eso se cierran los cuadernos comprados en los chinos, se regala un proyecto de novela que pesa como un perro muerto (y huele incluso peor) y voy despidiéndome: del bueno de L. que siempre se ha apuntado a un buen bombardeo y esta vez no ha sido una excepción, también de H. que llegó un día hasta aquí y se hizo seguidor, signifique eso lo que signifique; a la mesa oval de Torrespaña le saludo con la pose de la garza y la cimitarra bien sujeta, y a todos los demonios mentados un sincero buon voyage, hijos deputa.

A lo mejor un día entro y me da pena haber dejado esto patas arriba, qué se le va a hacer, ¿no? Supongo que eso diferenciará a un imbécil de un bastardo.

Sólo quiero creer que ésto se viese venir; por lo último vertido, como muestra de la imposibilidad de vivir solo; pero si no es el caso tampoco importa porque quiero que me salpique el sol en pleno invierno y que me bese mi familia hasta hacerme viejo en toda su cara.

Y servir cafés hasta el día en que me rinda otra vez y el soplo me localice en mitad de la pataleta.
Visto un muerto, vistos todos.

Disculpen todos los recuerdos encajonados en letras... en mi defensa quedará mi intención, que era embellecer todo el azar con diez únicas yemas.
Prometo no hablar nunca más de cuerpos, ni fiebres, ni animales, ni de la barbarie, ni de los despertares, ni de la sedición, la obsolescencia de lo aprendido o el millón y medio de penas diarios que no dejan más huella que la imaginación. Me retiro de esto, porque ni estoy en guerra en un psiquiátrico como el Marqués, ni me gano ninguna caricia con el esfuerzo.

Todo lo contrario. Ahí fuera hay un derroche de energía que no me quiero perder por nada del mundo, sin trenes, ni competi, ni protocolos. Sólo calor y glaciares.
De idas y venidas y círculos en el el suelo.
Y mentes que ríen viendo como adelgazamos hasta la sombra que seremos otra vez.
Porque estoy harto de tropezarme con vuestros juguetes bélicos aunque os desee lo mejor en el intento de escribir algo humano. O pintarlo, o follarlo.

Desde mi habitación sin puerta dejo constancia de un éxito entre tanto fracaso.
Un único plan, no muchos pequeñitos o una lamentable directriz; porque no me queda mucho tiempo, ni clase de ningún tipo...sólo unas ganas terribles de no llegar a viejo así.





"You know I've seen a lot of what the world can do
And it's breakin' my heart in two
Because I never wanna see you sad, girl
Don't be a bad girl
But if you wanna leave, take good care

Hope you make a lot of nice friends out there
But just remember there's a lot of bad and beware"





domingo, 29 de noviembre de 2009

Keep on Rockin' in the Free World

Que F. me suelte así, sin matiz ni gesto de aviso, que "el menú para las reuniones de la ONU siempre incluye salmón", me descoloca para siempre.

Me ha sonado a maldición vudú, a conjuro cimmerio. Pero creo que he entendido de qué se trata; no el tema de Ban Ki-moon con una pierna en cada roca del río cogiendo al vuelo salmones, sino sobre los cambios que se han producido en mí, una vez pronunciadas esas palabras. O mejor dicho, la certeza de que nada va a cambiar en lo esencial.

Veintiseis o veintisiete, no sé. Se acabaron las pijadas. En la ONU comen salmón y las diez mejores geishas del mundo les sirven el té.

Tamara, Tamara, Tamara, Tamaraaa.

Se terminó el llevar mochila a todas partes, se acabó el DYC, punto final a las resacas acompañado, pero punto y seguido a mi esclavitud sexual; a mi pesar.
Todo el rato va a sonar Temptation de New Order.

Me guardo las preciosas opiniones en el neceser y salgo de la ducha que sea. Empieza la mejor parte del partido: voy a meter un triple con el codo subido a horcajadas en el toro que mato a Paquirri mientras hago gárgaras con Golden Grahams.



sábado, 28 de noviembre de 2009

Vercingétorix somos todos


Compro todo tipo de retratos, a ser posible al estilo de Fernando de Felipe (un cabrito increible de los que a veces da Zaragoza).
Y se aceptan acuarelas; ni que decir tiene, L. Porque vivimos en la época de la tecnología y eso al final pesa sobre lo demás: el teatro es una mierda y los ensayos que hacemos en la calle son eso, ensayos.

Porque la mala leche se diluyó cuando Marylin Manson no se bautizo como Sharon Tate Manson, y desde ahí a vivir del cuento en las universidades tonto sí, tonto no.
A día de hoy, el modelo humano factible es Phineas Gage y no Jim Carroll; algo que me jode.

A lo mejor, nuestros entierros incluirán la búsqueda en google y en youtube de nuestro nombre, las búsquedas en foros de toda índole con nuestros nicks (o como se diga) y un recopilatorio de caiditas para terminar que siempre gusta (aunque a mí que me pongan un recopilatorio de bloopers de la NBA).

Nuestros devaneos por páginas porno quedarán en el anonimato porque, repito, nos descuidamos a la hora de hacer daño con la palabra en un mundo-expendedora.

E intento no sentirme otro Clint Eastwood aferrado a la escritura y a las formas, otro perro viejo déspota, fascista.
Porque si me sincero, también me maravilla vivir la entrega de las armas a los pies del César.

Me aclimato rápido a las desgracias, me temo; pero me hubiese gustado tener a alguien con quién hacer frente al mundo. El mismo motivo para darle la razón de todo a Polanski.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Reescuchando a los clásicos IV

"Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda"
Proverbio árabe
Él





Semanas a patadas

Es viernes noche. Dejando a un lado lo prometedor de un sábado y domingo de mañaneo.
Mañaneo.
Mañaneo.
Suena a ritual de iniciación.

Como el de los pigmeos que es la caña: el espíritu de la jungla (un mojón de paja que recuerda al primo Eso de la familia Addams) llega a la aldea e interna a los niños, rapados para la ocasión, en la frondosa vegetación.
Las madres dejan comida y bebida en la linde del pueblo y los niños mayores se la llevan al espíritu para que les permita volver con vida (porque a todo esto los niños se han ido acojonados pensando que muchos morirán). Por supuesto todo acaba, los niños vuelven riendo y nadie sabe que ha pasado en la jungla. Y punto, ya son mayorcitos.

Bueno, que se me pierde el tema. La cosa es que me voy de reencuentro porque me da que el día correcto para estar a tiro sea hoy. Además tengo que seguir creyéndome que tengo una novela en proceso y necesito engañar a C. con ello.

Me leo lo anterior y me aburro. A lo mejor hoy sobraba, no os quito razón; pero tengo que teclear todo lo posible o me dará por centrarme y para eso os aseguro que es un día atroz. Para estos días hay una receta infalible.

Besos en los morros, punkipolvos y botes de ketoral para quienquiera.


Me desnudo lo que quiero



¿Un poema del cuerpo?
Vale, pero que no haya rimas, ni metáforas psicosomáticas. Qué lo que diga de mis facciones sea lo que la gente ve, qué lo que diga de mis fuerzas sea todo mentira y qué cuando hable de mis dedos sea donde vaya esta noche.
¿Por qué hablar del cuerpo? ¿Por no hablar sin saber?
Lo suyo sería hablar de lo que sale del mismo: mierda, lefa, la risa, salivas en cacería, sudores, humores, enfermedades contagiosas dirigidas, puñetazos, lanzamiento de piedras y de miradas: sucias, honradas, protectoras, promiscuas…¡y qué más da!
Así que empiezo a correr para poner a prueba la máquina en el papel, como cuando era crío, casi sin apoyar el pie por entero...volando raso.
Esquivando otros cuerpos que ya me los conozco por sus poemas e impidiendo que nadie opine de mis debilidades que son sólo mías.
Cuando no puedo respirar sé que se me pasará en un momento. Luego pongo mi mirada de "no me convence" para saltarme los efectos sobre mi cuerpo; campo privado, incluso, para los poemas.

Y queriendo estar al final extenuado, vendido, al límite; lo más fuera posible sin salir del cuerpo, que es de lo que se trata.
Una vez en materia, al lío; calibrar su peso, su sutil curvatura; aplaudir su esfuerzo en sostenerme los huevos; órganos pasados de fecha y de época...punto de reunión de la Resistance, a la que, al final, no acudimos nadie porque todos estábamos follando.

La fricción hace al músculo y la osamenta es nuestra puta particular; y esto va en plural por eso de haceros partícipes del poema, aunque el parecido termina aquí; gracias a Dios.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Descripción en Staccato



Ando últimamente con carencias de litio; lloro sin llorar, me tiemblan las canillas cuando me quedo solo, me descubro a ratos mandándome a la mierda...

¡Vamos un fiestón que me he montado en un momento!
Razones: lo de siempre, desconexiones químicas en el cerebro...nada nuevo.
Soluciones: abrazarme como buen tarao y lanzarme por el tobogán, aparentando estar bien...como todos, tiempos de mantener el tipo.

Si lo escupo aquí es únicamente porque la paranoia en la literatura siempre queda bien y se valora, en las calles creo que se conforma en "la minoría de las minorías", le da mal rollo a los conocidos y se reunen firmas "por tu bien".

¿Y la sentencia? ¿Y el chiste?
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¿Y los lectores? ¿Y la réplica?

Yo solito, con estas manitas, he creado el espejo.

"Creo que empiezo a entender"
Shakira

jueves, 19 de noviembre de 2009

Se vende final para un videojuego



Hoy los lobos se han alimentado en el valle. Luego han vuelto a la cordillera, con engrudo sangre en el pelaje.
Se lo han lamido todo el amanecer y bien entrado el día.

Los humanos del valle no tienen descendencia, pero se niegan a irse. No importa.

Mañana un alud anegará nuestro mundo.
Y los cachorros pueden ser amamantados.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Te gires como te gires, tu culo sigue atrás



38.1 grados y los ganglios como idiomas mal aprendidos. Y un frío quitapenas, ojo. Si tiene algo bueno estar malo es que sólo te preocupas por ti mismo. Por robar una manta a alguien, por hacer acopio de medicamentos y por ludarse hasta morir.

En estas fechas me toco bien poco por razones hipocondríacas budistas que no alcanzo a entender, pero que las defenderé a muerte, claro. A tenor de ésta situación, pienso en los besos como fuente de contagio (silenciosa, perversa...aristócrata) y luego me recorren escalofríos sin placer. Joder, soy un enfermo terrible; cercano a la anarquía interior. A la información económica insultante.

Pero me apaño los huevos con dedal e hilo y a otras cosas por degustación. En mi cabeza rebotan los títeres de L. cuyo logro es mejorarnos en lo breve y a las bravas (mierda de cacofonías febriles que me puedo permitir). Quiero decir, que miro mis muñecas asustado y no hay rastro de cuerdas...pero me apremio a simularlas cuando llegan las visitas a las que no puedes masacrar, follar en masa o contarles el final de Twin Peaks .

¡38.1 y subiendo... no vengáis a verme que estoy flagrante!

domingo, 15 de noviembre de 2009

Concreción en las formas

Próximamente estaré en las mejores bodegas, hinchado a besos de viejos amigos borrachos y con aroma a brasa en los calcetines. Brindando por una gran vida, a falta de una numerosa familia.

Corren tiempos de fútbol, póker y marihuana para curar las heridas del presente continuo.
Y luego dormiré bocabajo (precioso palabro) y despertaré bocabajo; aferrándome a las mismas mierdaideas no realizadas; por lo de siempre, por introspección enfermiza cuando me dejáis solico.

Porque quiero una noche de bodas para mí solo. En un crucero decimonónico; sin preocupaciones, sin disparates... sin supervivientes. Porque me acabo de extirpar con el cortapizzas la zona cerebral donde se alojan las películas que me he creído. Porque me duele el cuello una barbarie y resulta que la mejor fisio, mi madre, está a hora y media en AVE que, tras un vistazo a mis bolsillos, como si está en Sebastopol, Tanganica o cualquier otro lugar de poetas fundadores. Porque no tengo clara la lucha de clases más allá de esto: los pobres piensan que el dinero lo es todo, los ricos lo saben ("los chikos del maíz").

De todos es bien sabido que hay que usar conectores en un texto para que simule un corpus completo e indivisible; por eso yo también los uso: "sin embargo, en primera instancia, por otra parte". Sois trasuntos de un puto anuncio extenuante.
Ahora bien...


viernes, 13 de noviembre de 2009

¡Sólo hazlo!




De niño en bici vi mis primeras tetas a un volante, por la ventanilla, en su propio jugo y sin preámbulos.
El mejor anuncio de coches que recuerdo.

Tengo la sensación de que un día volveré a esa escena, que todo habrá sido un flash-forward de peli de Stephen King.
Menuda putada de situación...yo me saldría del cine si pasa eso.

Así que será mejor continuar conduciendo, cabeceando con el morro del auto cuando pasemos cerca de los institutos. Con mi compadre F. de copiloto al que ayer masticaron hasta bien entrada la sesión golfa.
Luego pasaremos a buscar al C. que hoy tiene entrevista de trabajo basura. Mierda de mundo mierda.

Y de seguro esperaré en las Tetas de Vallekas (porque he entendido que las tetas son agujeros de gusano y que estánb todas interrelacionadas) a que el día se vaya al cuerno. Porque tengo la curiosa habilidad de decidir nada más despertar qué días serán lamentables y cuáles se desparramarán por mi biografía circular.



lunes, 9 de noviembre de 2009

Y este pequeñín... se lo comió


Sólo se me levanta en misa e impongo menos respeto que Bill Cosby. Tengo a la guardia civil al completo en el vecindario y me joden la cobertura del móvil en cuanto salgo al portal. El espíritu de la vieja que murió en este cuarto se niega a tragárselo. El muro de Berlín se tiró porque los avances de la ciencia lo hicieron obsoleto.
Hay tíos más feministas que las mujeres que follan más que yo, aunque lo hacen con los ojos cerrados, cosa que no consigo entender. Venezuela y Colombia van a dejar en el paro a los doctorandos en Ciencias políticas, cosa que no siento demasiado. Del periodismo ya no espero ni una sola heroicidad y mi madre no disfruta ni de las vacaciones.

Pocos se dan cuenta de que hay robots entre nosotros, y que saben hacer más cosas que subir escaleras y dar la mano como el jodido Simo.
Creo que voy a recoger a Elisabeth Lambert cuando la retiren del fútbol y nos vamos a montar un Asesinos Natos latino.

¿Escueces o enriqueces?

Tengo un gatico al lado, absorto en el humo de mi cigarro, y de fondo suenan los Kinks. Es decir, que estoy esperando que amanezca el martes, con el cuerpo y la cabeza todavía en el lunes, de una forma muy prometedora.
Si hago memoria, me doy cuenta de que siempre he sido preso de las subordinadas explicativas.
Es una pena.

Como tantas otras cosas que me esfuerzo en poseer y acabo perdiéndolas, y sin sentir que haya fracasado. Porque si valgo para alguna puta cosa es para no abandonar ni un sólo día, ni uno; si muero ayer o mañana, habrá sido por no dormir en la vida. Y si no he hecho cien cosas es porque me costó hacer una. Y no habrá pizca de arrepentimiento, porque tal cosa no existe; lo que habrá será un millar de escritos inacabados, anónimos, apopléjicos; míos.
Es una suerte.

Ante los días no existe cobijo como no hay amor en los días laborables. El mundo es un fraude lleno de buenas intenciones. Y si puedo captar algo en cada mirada en la que me encharco, lo que se vislumbra es súplica. Como si los ruegos detuvieran a los meteoros decisivos.

Duerme todo lo que quieras, gato, si hubieses nacido morsa también estarías durmiendo; sólo los humanos perdemos el sueño.
Y no sé si es una suerte o una pena.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Ser es Dios


Sí, de cerca siempre gano porque no pongo mejillas, ni la una ni la otra; pongo la boca y la napia, bien fácil si le echas ganas. Soy los ´90 y mis niños son las mismas piedras de entonces; si de verdad has cambiado te habrás quedado sin silla, desestimadas tus pechugas te acorralas en el centro de las miradas bovinas; como otra amante de Walt Disney enganchada a las peores drogas. Y ya no hay reformatorio que te busque; tiempos de primera linea. De jódete, de vivo aquí al lado y de todo esto ya lo has vivido.

Llevo un rato sentado, rellenando las mochilas de esperma. Y luego, entraré en la fábrica de almas para capitanear un navío. El que recalará en todos los quereres para satisfacerlos rápido, corto y con dolor. Los mejores tesoros flotan en las piscinas y casi se me olvida.

Jirones de nube espesa, muchachos que quieren fumar negro, pelotas pequeñas y pelotas grandes, buenas tapas en libros de mierda y pocos golpes por amor.
Las cachondas pueden robar la tienda entera mirando a la cámara. Aplauden los hombres correctos que lloran porque la brisa se les ha saltado. Y lo hacen con ritmo, y hasta bailan un vals con una vieja que fue joven. ¿Es eso una cabra?

Te hablaré menos de mí la próxima vez
After all, me quiero hacer hombre a tu costa.

martes, 27 de octubre de 2009

No hay que preocuparse, sino ocuparse



Mi horóscopo, en perfecto valenciá, me ha recomendado que me mantenga activo en tiempos de paro y ruinas.
A lo mejor es cierto que un tonto que piensa mucho es sólo un tonto que piensa mucho.
Y si encima ha visto muchas películas que no ha entendido, y ha leido demasiados libros que no ha vivido, el tonto se desmadra y agota al resto.
¡Pero Ála es grande, existe el facebook! Y aunque este tonto tenga las habilidades sociales de Saddam Hussein, a veces le sale bien.

Recordando a ese Henry Stanley que tuvo que buscar por África al Doctor Livingstone, quién no había perdido la exquisita educación victoriana aunque se limpiara el culo con hoja de palma; lo cierto, lo que sobresale entre el pensar y el hacer, entre el preocuparse y el ocuparse, es el coñazo de la felicidad.
La misma que se descojona en medio de las pistas, sobre las almohadas, y en más caras de las que pensaba; sabiéndose dulce trofeo en una competición sin podio.

Por lo que respecta a este imbécil, se acabaron todos los pre y todos los post...¡bienvenido al mundo de en medio!


lunes, 26 de octubre de 2009

De calmas y tempestades está el mundo lleno

Me afeito con la intención de devanarme la sonrisa imposible, esa que me pusiste ahí; sin casi darte cuenta. Luego me hundo en la catarata urbana que me despierta para encarar de nuevo el sueño. Luego rezo, poca cosa.

A la caida del sol, me preparo de verdad para los lobos. Me pongo mi disfraz de cordero y me voy a patinar a los bares, a las casas que son bares. Esa parte salva todas las demás, ad nauseam.
Me suenan las alarmas a horas indebidas, pero las dejo como están. Porque quien las puso debe tener buenas razones. Mejores.

A día de hoy, todo el mundo lanza las palabras a la cara o las junta como puede. Pero soy yo quien las recoge una a una, a mí es a quien acaban queriendo.
Porque vosotros las violais.
Porque, niña, en tu diario, sólo se quedan por vagancia, porque el calor del coño no tiene igual.
Y desde vuestra canción, chavales, las letras están cavando un tunel hasta la carretera.
Y porque en tu triste plegaria de viejo se quedarán porque serán viejas, porque sonarán viejas y porque estarán a punto de morir.

Porque las palabras también se mueren y son poca cosa y no son de fiar. Así que mucho ojo, niñas, no cojáis palabras de un desconocido hasta que no se os desarrollen los pechos.
Porque las palabras nos dicen mentiras de las personas de verdad.

Y yo quiero pasar la página más larga y la peor escrita de este libro. Lo que no quita para que sea el mejor que he leido; el que me gustaría releer en otra ocasión.
Para quién esté dedicado en la primera página es lo de menos, palabra de buen chamarilero.











"Mientras alzo una mano con la que podré rozar el cielo
La otra acaricia tus entrañas con la punta de sus dedos
Y me hago tan pequeño que me deslizo dentro como un pez
Y me pregunto: esto será lo más profundo que te voy a conocer jamás"
Nacho Vegas

jueves, 15 de octubre de 2009

Un detective indiferente IV: Ichiban utsukushika

La cosa estaba así, la subvención no llegaba y le habían despedido para darle su puesto al hijo de algún gilipollas mejor relacionado. Llevaba tanto tiempo en aquella ciudad que ya no tenía gracia.
Los tiempos de reir a carcajadas con nada y ración diaria de jodienda, ya sólo existían en la televisión. Ni siquiera compraba speed o pastillas, aunque se las pusiesen en la mano.
Temblaba por las noches, sintiendo que, como si de un primer alzheimer se tratara, sólo era cuestión de tiempo que se obsesionase con parir. Y en cuanto recobraba las fuerzas, se dormía.

Vivió en Japón 2 años, allí se caso con un italiano, Manoel, quien la dejo cuando empezó buscarse la vida en la calle. Ella bromeaba diciendo que los japoneses no consiguieron nunca hacerla sentir sucia... al menos no tanto como Manoel. Al día siguiente tomo un vuelo y salió del país, no había hecho amigos en Tokio y si los había hecho no parecía suficiente.

Por supuesto, era mucho más guapa de lo que pensaba; como pasa siempre. Se podía pensar que acababa de salir del instituto, y sin embargo iba a cumplir 34.
Tras correr, andar es realmente deprimente.

Esa mañana, con un billete en la mano para huir de nuevo de la ciudad donde no podía pagar el alquiler, Hernán, tirado en una cuneta, le estaba llamando a su movil. Ella tardó unos minutos en comprender; aquellas personas en silla de ruedas siempre la habían puesto nerviosa, nunca estaba ahí, cuando estaba allí con ellas.

...A veces, basta con atender un simple recado para que nuestra vida no cambie a mejor.