sábado, 30 de enero de 2010

Verónica vivió una doble vida y ambas fueron una mierda

Noche bíblica, eso es lo que me ha tocado sin preaviso alguno.
Lo explicaré:
son noches que habrían cambiado el evangelio de cabo a rabo si el chulopiscinas de Jesús hubiese pasado por lo mismo.
Son noches de mujeres que te quieren follar -pero tú a ellas no- y de otras a las que prometes con todas tus fuerzas sexo eterno, pero huyen con media sonrisa de satisfacción
y media de martirio.
Una buena cura a la soberbia. Y me jode, ya que la soberbia es el pecado más cojonudo de todos; eso sí le dio tiempo a aprenderlo al chulopiscinas.
Pero poco después, sin salir de esa calle, mujeres que necesitan follarte como se suplica fruta fresca en la montaña, no saben pedirtelo; y claro, no se lo concedes. Eso sí, te llevas los presentes que te traen desde Damasco,
por eso de seguir pensando que eres un hombre que puede reinar.

Diez minutos después, liderando la marcha hacia la maitinada, localizas a otra mujer a la que acabas imponiéndole un orgasmo.
Por sorpresa, por las bravas y porque cuanto más me odio a mi mismo, más os necesito.

Lo dicho.
Noche de ponerse las alitas con broches y preguntar "dime cúal es tu elegida, Señor, que te la preño"...

De ahí que nunca me asciendan a semental; el vicio lo aprendí en el piso de abajo y el tabú es el chiste de Eugenio que sólo me hace gracia a mí.

De empalmada llego tarde a la cumbre de la ONU,
me siento en una silla que no me pertenece,
pido fuego a mi compañero de la izquierda (el africano que sólo rememora su vocación de jardinero)
y fumo. Como un rayo se me sube a las rodillas mi gato, Kowalski,
me choca los cinco y me susurra: "como a mi todos me caen igual de mal...
hoy tú decides los que pringan
".
Y se duerme en mi regazo mientras me mordisquea el dedo.
Tacho las tres rayas siguientes de la pared de la celda y me duermo regalándole mi último pensamiento a mi abuela, a la que echo muchísimo de menos.



viernes, 29 de enero de 2010

Releyendo a los clásicos VIII



"Procede como Dios que nunca llora, o como Lucifer, que nunca reza"
Almafuerte

Nosotros atacamos primero


Había que convertirse en estrella
pintarse los labios, enseñar los hombros
...pero vimos que eso no tenía futuro
Así que vimos enloquecer nuestra infancia
en mundos imaginarios
para echar el cerrojazo poco después,

dejándonos las llaves dentro
y el gas puesto
y el gato ahogado en el platito de la leche

En el colegio
se nos llenó la boca de muerte
y el cerebro de velocidad,
pero poemas sueltos de maricas muertos y enterrados
nos hicieron divergentes;
inútiles

Ahora no somos hijos de nadie;
ahora pensamos a gritos

Pero cometimos un logro
fue crecer;
habría resultado insufrible
mantenernos ingenuos durante más tiempo
en el minúsculo primer mundo.

jueves, 28 de enero de 2010

Canción triste de Silent Hill

De improviso las nieves se me aparecen en sueños; saliendo de las entrañas de una misa, en forma de ventisca, de las que asesinan viejos y los devoran. Y me escudo en afrentas no resueltas; ni en términos arcaicos, ni con envalentonamientos de la raza.
La sabiduría del que se presiente despojo no me ayuda esta vez; me pillan las fuerzas fuera de mi casa, a expensas de horarios disolutos, de huevos podridos y acero toledano.

Pero el sueño se devora a sí mismo, como la Nada y Fantasía; el tejado de la casa sale volando junto con el ganado y los vecinos. Y me lo acabo tomando como algo personal.

Una vieja, acostada en mi lado de la cama, me sobresalta: " Lo romántico se configura cada vez que lo somos y cada vez que no lo somos. Intentar presenciarlo resulta frívolo, porque lo recordamos como una semilla que brota y lo recogemos como una calabaza cubierta de tierra".
Y dicho esto, me da la espalda y se queda profundamente dormida, la vieja.
Entonces te estoy sirviendo un café, porque mientras los otros camareros intentaban explicarte entre todos, yo he tomado la delantera; para pasarte desapercibido, seguramente.

Cuando para el asombro de toda una estirpe fálica, tras el primer sorbo de café, me aconsejas: "La liberación sexual se encuentra donde menos se enseña, en la masturbación, en una masturbación pública abierta y sana. Donde la excitación haga el papel de moral y/o educación. ¿Existe algo más sugerente en sociedad que una masturbación? Yo creo que no".
Y me siento orgulloso de ti.
Por listilla y por talentosa, en un mismo cuerpo.

Pero todo se difumina e imagino que tengo una vida ordenada, compañera de la causalidad; abro un ojo y os veo, otra vez a todos vosotros, fuera de mí.
Pero aún no lo he entendido, o mejor expresado: aún no he visto morir este poema. Así que me zambullo en todos los mares que conozco y me siento otra vez frente a mi celador, el que marca mis permisos y mis encierros, la mano que mece la orden.

Y me pregunta: ¿A qué teme usted?
Y me da la sensación de que esa pregunta me la sé.
"A no vivir nunca en el ahora, doctor.
Pero llamarlo temor me hace parecer un pusilánime;
y tampoco se trata de una obsesión...
eso me suena a pervertido.
Señor, el verdadero temor de cada día es a no volver a sentir mi cúspide".
.

domingo, 24 de enero de 2010

La vida es una enfermedad de transmisión sexual




Nunca elijo sabiamente y pocas veces conspiro, lo mío es decantarme;
girar el manillar, virar a la calle menos concurrida. Salvo al follar, allí es más una rendición: apostatar.

Nunca me paro a pensar nada por problemas de tiempo. Tiendo más al divagar o a achicar las aguas del océano. Y sin darle validez al mundo mental, porque los sentidos acaban escaqueándose del deber.

Siempre veo lo prehistórico en la gente, lo acelerado y lo instintivo; porque soy la medida de todas las mentiras y verdades.
Aunque en mi ofuscación perenne me impresiono con todos vosotros.

Siempre juego con miedo a entender las reglas; es la única manera de ganar siempre lo poco que implica el premio. Lo poco que implica el tiempo. Y el amor al tiempo.

Sólo en ocasiones perfectamente ingobernables se alza el día con una batuta luminiscente; sobre la que subyugamos el destrozo de nuestros pasos. Y con la polla bien dura salgo en pos del niño que fui, en tiempos que no me pertenecieron, para enseñársela y que sepa que el horror es una mala noche dentro de nuestras cabezas, y que todo lo demás es gospel y que los dioses nos escuchan y nos respetan.

domingo, 17 de enero de 2010

Cuídate mientras vivas



Hay historias publicables, pero la gran mayoría no las quiere escuchar nadie.
No me las quiero dar de chucho malherido, a veces sí; pero ahora no es el caso.

Lo que de verdad busco es un poco de paz en el Carrefour, en el autobús y frente al café diario que me sirve esa camarera rumana tan perfecta y seria.
Porque si me llevan a Tokio estaré mejor, seguro; pero aún con los bolsillos llenos de bragas usadas y un peinado estupendo, la cosa no cicatriza como debiera.
Ya no quiero meter la cola en ninguna parte cotidiana, ni desbarrar como un mal clown animado por su propio desdén.

Empiezo a creer que no voy a encontrar el camino de vuelta a los roces livianos, a las mujeres que quieren ser niñas sin poder serlo o al verano del que me fui sin despedirme.

Y por eso ruego el gustarle a la tipa de los tatuajes, con sus labios rojos de putón, y sus ojos de no saber que hacer con un tipo que le sonría todas las mañanas. Y lo necesito para poder ver más allá de la catarata tras la que estoy, porque estoy lejos de mi tiempo presente por sentirme un héroe de mil caminos.

Y al afrontar con dos manos impuras el sagrado acto de acariciar espero exorcizarme, de la vejez que me reconcome desde que no soy nadie.

jueves, 14 de enero de 2010

La apropiación indebida


Viene el viejo unicornio a la ciudad.
Ha sobrevivido a Lao Tse,
ha cruzado los campos inclinados de té,
aplastado a los topos fosforescentes,
demolido los túneles y las falsas promesas,
y se ha jodido a tres cebras por el camino
que quizá merecían morir más que las otras.
Está olisqueando la orina del callejón
buscando alguna clase de elixir occidental.

Nosotros, coronados por dos cuernos de pelo,
le estamos observando.
Tiene una coraza de carne noble
como el carpaccio,
y es bizco como una pescatera.
A base de creer que siempre huye
ningun cazador le toma en serio.
Nos ha visto el pelo despeinado,
los dos cuernos,
y nos ha bautizado
como los dos mejores rifles de la tierra.

Perpetrado por LUIS (o el tipo que levanta faldas junto a la m-30 por deje profesional)

lunes, 11 de enero de 2010

Una puerta inmensa

Un nuevo día, de una nueva semana, y un nuevo aniversario, ¿se alzará sobre hombros de gigantes, o se clavará en la tierra como el diablo de Tasmania una de cada tres veces?

Ya va siendo hora de entrar en las agendas, ¿verdad? Pero queda una elección ¿la concordia frente a la copa de vino que nunca apetece del todo, o montar un atentado pornográfico para las West End Girls?
No hay prisa, ¿o es el momento de hacer un salto del ángel sobre el río repleto de peste química y desatascos de pocería?

De crío leí "Vania el forzudo", un chaval de las estepas que alcanzaba la fuerza trás hacer el vago siete años comiendo sólo pipas de girasol junto a la chimenea. Los de Barco de Vapor revisitaban Edipo Rey, pero versión rusa y sin padres ni madres...sólo Vania y el zar; o Vania vs. zar; según preferencias.
¿Me habré preparado como Vania para derrocar al Imperio e imponer mi propio reino de terror, o sólo he sido un vago durante más de un lustro que ha comido pipas frente a la chimenea?

Lo que si está claro es que allá donde pongas el pie: ármate de valor, porque alguien lo va a desear; no hay nada que nos excite más que el robo, la apropiación indebida (que me parece un título cojonudo para la novela que nunca escribiré, o para la obra que quizás sólo esté dictada). Y no es que debamos compadecernos del desvalijado, todo lo contrario, admiramos la victoria; aunque sea un estado mental...¿o era social?

Sólo un planteamiento más, ¿será capaz Hamlet de salir de debajo de la cama y jugar con Ofelia a esos juegos nocturnos cerca del río, o madrugará para matar al cabrón de Claudio y sentarse en el trono del éxito del que moja todas las bragas del reino?

Disolvamos la duda y entreguémonos en cuerpo y alma al arcano arte del despiste, actividad para la que no me torturará no tener memoria.
Y el consejo de hoy: Jugar con chicas es el juego de los chicos; me lo dijo una chica cuasiespecial, pero creo que se esforzaba en decir lo contrario... ¡cómo si los contrarios existiesen!



lunes, 4 de enero de 2010

No existe la protección de testigos



"Está muy cansado, ¿verdad?", y me desperté con esas palabras en un restaurante chino vacío, con la comida delante (o la cena, o el desayuno).
Salí a la calle con aquel tierno despertar escribiéndose en cada célula; ellas lo creyeron de verdad y yo lo entendí así de tarde.

He alisado mis músculos hasta que se confunden con juguetes de plástico; ni rastro de vitaminas, ni fibra, ni...
Pero aún conservo intacta la percepción: aún capturo toda la gama de colores y brillos. Sabiendo que tengo todas las de perder frente a la no renovación de las sinapsis.
Quizás seré el último en percibir lo que hay; el último tipo despierto.

Y ando en busca de misticismo, claro; ya sea entre ballenas o en un pueblo de la Polonia post-comunista: un entorno no valido para la publicidad, ahí debe haber algún dios.
¿Creyente? No, únicamente harto de estar de espaldas. A la ciencia, a la civilización y a la ternura.

A. me avisa, que ésto se pasa, pero me temo que no veo tan claro que seamos rompeolas del tiempo, sino piedras que parece que se mueven en los desiertos. O basura espacial soñando con abrir un agujero en la MIR.

En cualquier caso, tengo claro que "lo que nos hace más fuertes, nos mata".

sábado, 2 de enero de 2010

Un runrun inevitable

Oleadas de bienestar y muerte. Señal de que he visto otra vez a la cruda madre y se me ha ahogado entre tragos; pero tambien de que he contado el gran cuento y nadie lo ha entendido. Mierda de campamentos de boca abierta y run run run run run.

Tú pon una piedra en el suelo, que en lo que tarda en rodearla el sol debería bastarte para dar una lección de caterva y sangre (si es que esto se debe separar); y si así no ha sido, acaba con tu vida y deja de dar por el culo a los librepensadores como yo. El antes y el después sólo sirven para dar contexto y para mayor gloria de la causalidad. Y me duelen músculos con razones de más. Y con razones mejores.

Y quiero hablaros de cosas serias, pero eso sí que es chungo: porque sois gilipollas; y a los gilipollas se les cuenta cosas de mentira que entran bien, se notan menos y saben mejor. Olé los chochos y olé los chichos.

Run run run run. Circulillos en cuclillas, bailes de preescolar y atentados. Yo os quiero decir a gritos que se me acaba el amor, que hay caminos para arrastrar esas penas y no tengo suelto. Pero a lo mejor no los necesitáis.

Dos cigarros de cuatro. Lo digo para que seáis conscientes de lo que cuesta escribir. O dejar constancia, o salir por detrás, o llamar a la poli, o cortar algo puro, o cantar soleás, o morir cansado, o añorar la basura.
Con dos deditos pretendí cambiar las cosas. Eh, aquí, el hombre. Y más que se deja entrever y luego es un charco de agua sucia y jipis colgados encantados con las drogas.
Y quedan dos pitis y me he dejado a otra piti en el camino de los bailes de salón y quién quiera entender que luche y caiga. Que una vez en el suelo se nota más el peso de las hadas y el peso propio de los empujes de la mente.

No comas aquello que no puedas tragar, y cartón piedra en tu retina hasta que tu mirada sea incendiaria. Run run run run, run run run run. Te deseo lo mejor si no me tengo que hacer cargo. Que pica como la carcoma y la gazuza. O como se diga.

Qué maravilla, cómo lo iba a predecir, hasta la intuición tiene un maestro...la perversión de hoy y la promesa de mañana. Porque mañana es un misterio y una amenaza.

Disfruta el miedo. Y cágate en los idiomas compartidos. Último cigarro, pero lo dejo para la intimidad.




viernes, 1 de enero de 2010

Juego de piernas



Trastabillaba sin parar mientras apartaba tias buenas; con la copa de alguien y mi propia alegría de comatoso. Sabiendo que nadie puede llevar bien mi ropa. Vocación de proxeneta y de poeta.

La única polvora que cargo está en circunferencias en mis cigarrillos; me sobra para hacer una matanza.
Oyendo mi propia voz pinchada, asustando a los viejos del carajillo. Lanzando un mensaje claro y conciso al hiperespacio y a los hijos de los aliens: no tengo mal perder, pero cuando gano puedo levantar un coloso de Rodas entre dos orillas.


Algunas tías portan un culo perfecto y minifalda o un vestido de lentejuelas y una cresta o un jersey de cuello alto y una sonrisa de folladora nata; y me siento esperanzado como esperan que me sienta en época de elecciones. Y hay señores con los que se puede conversar en rima; hay poemas andantes, que van calle abajo dando saltitos.

Nada de poses, por dentro aprendo lenguas vivas. Y algo más complejo que tener prisa, algo que se me escapa; sólo por ahora.

Váis a estar orgullosos de nosotros.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Tu tú elegante


Me siento entumecido, como observado por mis conocidos a través de agujeros mientras me ducho.

Digo que me cuesta escribir.

Aunque no me cuesta nada hablar, certificar, magnificar...los crecepelos de siempre, vamos.
Si Buko decía que "no se puede escribir nada que merezca la pena, viviendo en paz", deduzco que me estoy acomodando en el rellano.
Tendré que comerme las patillas, comprarme una bebida energética ultraazucarada y varar en ríos de segunda. Tan absurdo como dar nietos a los padres, cuando lo que yo quiero es un narval en la bañera.

Y libres somos todos, o qué os creíais. Si la putada es que no hay más. No hay más.
Ahora a lucir erecciones en el insti, ante las alumnas. No hay más.

Y tanto bien y tanto dancehall que no hemos practicado; por falta de oportunidades. Que lo mismo hubiera dado; menos en un manojo de casos, también es cierto.

Así que me debo unos poemas a la vuelta de la esquina, de los fraccionados, de los de pedrada. Joder, nadie ha escrito nada decente en zaragoza; ciudad donde las chicas (menos las pijas) llaman a la policía si te acercas...pero esto ya lo hemos hablado. ¿Me acercáis la toalla?

Mal tiempo para los oportunistas, dirá el Gobierno...pero la verdad es que aquí, por estas fechas, es todo un sindios la mar de ignífugo.



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Echo de menos a mi gato y a mi yo borracho-escritor.



domingo, 27 de diciembre de 2009

Releyendo a los clásicos VII



"Éste es uno de aquellos viejos valientes: le exaspera la civilización porque cree que su objetivo es poner todas las cosas buenas, honores, tesoros también al alcance de los cobardes"
F. Nietzsche

lunes, 21 de diciembre de 2009

Y la fuerza impenitente del recuerdo



Desgrano Desgracia de Coetzee como un plato de temporada, alternándolo a ratos con un curso de perdedor (perdón, de parado), del aquí y el ahora. No conviene confundir los adverbios.

Y me malacostumbra maldecir la heterosexualidad que tanto me ha dado, los "me gustan mucho las barbas" y lo tontos que estamos todos, pero es que no me veo muy prometedor...si nos ponemos un poco quisquillosos.
¿Cómo puedo sentirme ya, un viejo salido a los 26?

Persigues a un transexual y te cuelgan sambenitos; eso siempre ha pasado, claro. Sólo que ahora la mojigatería se viste de wuau y flasssh y demás mierda de traca.
Los próximos pijos serán los camellos (¡o lo son ya!)

La verdad no quiero perder más tiempo con malabarismos entre ser un vicioso y un soso. Elijo carretera; intentando hacerme con víveres -esta vez que lo presiento, con algo de tiempo- en plena distopía amorrada al canalón in fraganti, que solía llegar hasta el mar, otrora.

Por favor, terminamé; dame la puntilla, la misericordia de la Edad Media (el navajazo en la nuca), dame descanso eterno...dátelo tú. Como se me cruce el cable a lo mejor me hago mayor: un tipo del que sólo veréis las marcas de los neumáticos en el asfalto.
O repón las baldas de arriba y déjame en la sección de licores, por si me roba una quinceañera tonta y flipada como lo fuiste tú.

...traedme un pollo de alzheimer que me he dejado todo lo bueno atrás.



"Para los demás eres Verónika Lake. Para mí eres Lynn Margaret Bracken"
L.A Confidential

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sodales Luperci

Sátrapa Jon Vickers me comenta que, salido de mi frente está
mi propio dios, gigantistic, repartido en la platea,
que supura embeleso, que jalea,
y piensa en mí.
Dulces de otro siglo ya no quedan, mierdas.

Y mi nórdica espera se confita,
libre de bilis,
de guerra hortera,
de liberación menstrual.

Y otra vez lo mismo, y otra vez igual,
y otra vez tú en toda mi cara.
Vierte el cielo buen fiemo sobre sus monstruos y los deja copular,
la Entente fílmica y su apartheid de blanquitos, haciendo de negritos
que tocan las pianolas y la canasta de mi patio.
Dejad de pegarme de niño.
"Tuturuturuturuturuuuú huuú, juhuhú
Tuturuturuturuturuuuú huuú, juhuhú"
por citar a Richard David James.

Se adentran en los días de tapado,
benditos samplers, contrabando,
e ítems religiosos;
y de rodillas defeco art decó en dios y la virgen
(traducible joven) para que se queden a dormir.
...no hay trinidad sin vicio.
Y la santa polla es cableado
y aceite de motor robado
del tractor del abuelo;
que no resuelvo a las raíces ni por estas,
y mil jipis cosechando
cosas que me hacen llorar, beber
y sacudirte.

Y una vez mordí un labio y lo tragué,
torturarme en las formas y en mi único fondo
de puto sida en tartar, meneo anal
y último cigarro, en el último día, del primer mundo.



viernes, 11 de diciembre de 2009

Puta Babilonia




Decidido, voy a solucionarlo. Se trata de tres planes que van de la mano.

Gracias por el interés en curarme, A. Pero lo que busco contándote lo que me pasa es lo de siempre, que te sirva de algo la experiencia; no por especial, que va. Curar las entrañas lo veo más complicado, si hasta mi puta infección de garganta resiste a la medicina del s.XXI...
Con la cabeza mínimamente alta puedo decir que el dolor es mi patrimonio.
Y si ayuda asustar a las pequeñajas como tú, ya habrá servido de algo.

Sí, los planes; que no se me olvide. Uno es logística: sucio dinero, un buen montón. Vendrá de donde haya. Lo mismo de siempre pero con un fin claro, poca honradez y ni ganas de hacer carrera de ningún tipo, ya hubo tiempo de mentiras, de creerme la polla con cebolla...ahora os lo váis a creer los demás; lo dicho: pasta y mentiras.

Dos, homenajearme por fin, dos palabras: Burning Man...ya saben, nuevas drogas, tener cien hijos esparcidos, volar... Perder al niño coñazo que me acompaña desde el albor de esta historia.

Tres.
Marchar en busca de la guerra. Al centro económico del mundo. Afganistán, Irak; lo mismo da. Armado, claro. A no sobrevivir, porque la opción de seguir aquí sí que es un insulto a todo lo valioso y bello.

Palabrería, sí, sí; sólo necesitamos un Waco para que salga de nuevo Timothy McBain.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Releyendo a los clásicos VI









cómo ser un gran escritor


...
quedate fuera de las iglesias y los bares y los museos
y como la araña sé paciente
el tiempo es la cruz de todos
más
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura

quédate con la cerveza
la cerveza es continua sangre
una amante continua

agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa
dale duro
haz de eso una pelea de peso pesado
haz como el toro en la primera embestida

y recuerda a los perros viejos
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievsky, Hamsun

si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora
sin mujeres
sin comida
sin esperanza
entonces no estás listo

bebe más cerveza
hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.

Charles Bukowski (1920-1994)

martes, 8 de diciembre de 2009

Prisa por llegar



Ojo, ojo. El rato que me paso tosiendo después de cada cigarro está creando espectativas de nueva temporada entre la audiencia, y yo sólo puedo pensar en Jennifer Charles, en no dejar ni las cáscaras.

Escribo vestido de pollo y con ganas de más. La navidad la imagino pornografía, radiocasette al hombro, reclutas del burning man, devil´s haircut, bien de amigas de lo ajeno y mucho comic cabrón. Ese es mi deseo para el año que acaba; eso y no liarme la manta del pordiosero a la cabeza.

Y no hacer un regalo a nadie. Este año no. Ni que me lo hagan, esto es entre la vida y yo; nada de corteinglés, fnac ni todoacienes.

Lo jodido va a ser pasar frio cuando llegue a casa, pero como no soy ni el último ni el primero, no me preocupa demasiado. Prefiero pensar en camada de cachorros y botellas grial.

Aparte de eso, una lista de tareas que se caga la perra para hacer un 2010 burocrático en las formas y pitufante en las envidias, un recopilatorio que ya querrían escuchar en el norte y un buen menú para agasajar a la mamma, que ya mira para dentro por rutina.

Los demás podéis violar un muñeco de nieve o meteros el último pedo tecnológico en el culo ayudados con un destornillador que yo este año voy a repartir suerte a todas las que lleven algo rojo en el corazón.

Uzi Trigger

Estamos acorralados por el mar y a mí siempre me han dado vértigo las olas incansables. Y cuando el mar está en calma me parece el peor engaño, el de siempre. La sensación de ser ratas que abandonaron el barco y llegaron a la costa.
La música que hicimos luego constata la presunción del superviviente.

Y el cantante de Noir Desir por violento, por maltratador, por asesino; arde en el incendio provocado por sus suegros. Y Marvin Gaye todavía sangra mirando acojonado a su padre. Y PuertoHurraco es alta política, desde luego. Cacería cinegética estalinista.

La familia es el legado, la herencia por la que los hermanos discuten, el descubrir la versión idéntica a nosotros que es el padre. El peso de la madre en cada movimiento de niño acabado que nos sale. Los hermanos son humo, recuerdo, tiempo de orfebre y de filigrana que nos es concedido... o imaginado.

Y volver a casa es lo que hacemos todos, sin sentirnos ingratos a tiempo completo; como quien viaja a París y siente que ya había estado allí.
Pero casarse es darle la espalda a lo enseñado, al contrario que amar que sólo es un juego ensordecedor que rebaja la agonía constante, el enroque entre mortales para asomarse a los riscos e inevitablemente tener una baja en el uno contra otro.

Luego está todo lo demás, salpicado de una manera u otra por el intento.
Pero seguimos empeñados en demostrar que estamos en el buen camino, en el de los inocentes; como si tal cosa fuese posible. Vislumbramos el alto de la cuna e imaginamos que al otro lado debe estar Dibullywood.
Desde el primer pisotón al suelo que se da de niño ya estamos en campo minado, y de los que yacen a los lados, la mitad son farsantes que se hacen los muertos...como si, cuando todo pase, seguir vivo mereciese la pena más que haber luchado contra las bestias.

Sin canciones, ni bragas en vena, ni orejas salidas de la piscina, mi cara se pone imbécil. Sin manos de tia rascando mi carne en busca de las tres cerezas del premio. Sin bastiones femeninos retándome a entrar con sus cuchicheos, mi mirada se vuelve santa. Se vuelve vieja y se va a la mierda. Se me encharcan los pulmones cada segundo que recuerdo que pude haber sido mucho más feliz, si no fuese porque fue tremendamente real. Tremendamente mío.



lunes, 7 de diciembre de 2009

Cerré los ojos pero me tuve que despertar en navidad




Porque una niña tiraba de mi pantalón y, mirándome a gritos, supuse que algunas cosas no habían sido culpa mía.
Quise morirte de esta guisa, a favor del pelo.
Pero luego conocí a Joan Cabellera, y él ha sido quien me ha ayudado, hoy día.
Hemos hecho pesca de altura: peces feos, de los que no se venden en las librerías; los que merece la pena pescar, cojones.

El cabronazo se ha puesto tu maquillaje, tus pelucas, hasta tus bragas para ocasiones especiales...no me preguntes como lo ha conseguido, el caso es que nos hemos descojonado vivos, ni de ti ni de lo que te rodea-para qué-...sólo de nuestros fetiches, de los de todos.

Y me ha convencido de que es bueno decir las cosas, y mentir sobre ellas más.
Nos hemos puesto serios hablando de la libertad y de la pena. De lo biodegradable del sentimiento, de gracias a dios y demás monsergas que acuchillan a la semana en los ojos.
Cuando dos parados se juntan la vida vuelve a ser bar.

Con su historia personal no hemos trabajado, eso es difícil que retoñe. Pero él sabe bien que lo mío va primero; cosas del axioma. Ya le regalaré algo por estas fechas, posiblemente un encontronazo con la vida de canto, y luego una vuelta a casa cogido del hombro, para que matice lo aprendido entre vaharadas de tiempo y brisa.

Respecto a la honestidad de las últimas cosas dichas aquí, ya lo sabéis todo; sería peor acabar siendo un gilipollas orgulloso. Prefiero engañar, mentir, hacer daño y pedir perdón; besar, imaginar otras caras, otros nombres, y luego poneros bocabajo, imaginando oscuros descubrimientos; y haberme largado a por Pepe Sales, a escupirnos hasta largas horas de la tarde.

Ando un poco con muletas, por aquello del miedo a perder el equilibrio. Con droga escondida dentro, en el tubo; y con un pincho que sale disparado de la punta porque aún tengo miedo a las caricias. Porque la piel no tiene ni puta idea, de tonta que es, no me hace ningún bien.

Y la serotonina sólo la quiero en vaso de tubo.